Esta página web usa cookies para ofrecerte una mejor experiencia en línea. Si visitas esta página web o cierras este mensaje, aceptas nuestra política de cookies. Obtén más información.
MX
  • AU
  • CA
  • CN
  • DE
  • JP
  • KR
  • NL
  • UK
  • US
  • MX

Un pequeño parque nacional de Alberta ayuda a salvar a los bisontes del mundo

Michael Hingston

Travel Alberta

Sep 21, 2017 - Lectura de 13 minutos

Es una fresca y nublada mañana de febrero en un valle remoto en el rincón oriental del Banff National Park Cinco contenedores de transporte modificados están en el suelo vibrando. Dentro hay grupos de bisontes de las llanuras: entre tres y cuatro por contenedor, casi hombro con hombro, 16 animales en total. Cada bisonte tiene una etiqueta numerada en una oreja, un collar especial alrededor del cuello y trozos de manguera plástica con cinta de embalar en los cuernos para protegerlos de pinchazos accidentales entre ellos.

Afuera, un grupo del personal de Parks Canada vestido con chaquetas verde oscuro y gorras espera la señal. Pronto llega el momento y se abren los contenedores. “Este era el momento que todos esperaban”, dice Karsten Heuer, el biólogo del parque que supervisa el proyecto. De repente, un sonido estrepitoso llena el aire como si miles de libras de músculo y piel salieran corriendo precipitadamente al prado. Y así, sin más, el objetivo está cumplido: después de una dolorosa ausencia que se prolongó por más de cien años, el bisonte salvaje volvió al primer parque nacional canadiense.

Es un día histórico y emotivo para todos los involucrados. Pero la historia de estos bisontes realmente comenzó la tarde previa, a unos 400 kilómetros de distancia, en Elk Island National Park. Ahí es donde estos animales nacieron y se criaron, dentro de un parque completamente cercado de 194 kilómetros cuadrados. Allí también fue donde los bisontes (diez hembras preñadas y seis toros, todos de dos años) fueron cargados por primera vez en contenedores de transporte, atados a una serie de camiones de plataforma fija y, luego, llevados durante cinco horas hacia el suroeste a un rincón del Ya-Ha-Tinda Ranch. Los bisontes pasaron la noche ahí, donde contaban con un encargado que reproducía música de Mozart en un sistema de altavoces para mantenerlos tranquilos. A la mañana siguiente, un helicóptero levantó cada contenedor y lo llevó por los aires, uno por uno, en un viaje de 15 minutos hasta Panther River Valley, donde el equipo de Parks Canada los esperaba con entusiasmo en tierra.

EL REGRESO DEL BISONTE SALVAJE

Después de años de planificación, la atronadora liberación de bisontes salvajes en el Banff National Park puede ser un momento emblemático.

Quizás se podría decir que la historia de los bisontes en realidad comienza incluso antes, hace 20 años, para ser específico, cuando el pueblo de Banff finalmente clausuró su potrero cercado de bisontes después de 100 años de operación continua. A diferencia de los bisontes salvajes, estos animales eran estrictamente una manada de exhibición. No interactuaban con su ecosistema, estaban protegidos de los depredadores y se les daba heno adicional para alimentarlos.
Pero, al fin y al cabo, eran bisontes. Fue solo cuando el personal descubrió que el potrero estaba obstruyendo la migración de otros animales salvajes del parque que decidieron cerrarlo para siempre.

Sin embargo, la historia de estos bisontes comienza realmente al final del siglo XIX, cuando la caza excesiva de los europeos llevó a la especie, que antes se extendía por el continente en decenas de millones, al borde de la extinción. Los bisontes de las llanuras pasaron de ser una especie fundamental, por no mencionar una criatura de gran significado práctico y espiritual para muchos pueblos indígenas, a ser un recuerdo agonizante, todo en una sola genera. 

Sin embargo, cuando las cosas eran más desalentadoras, emergió una nueva luz de esperanza. En los albores del siglo XX, fue el Elk Island National Park, al este de Edmonton, un parque que no tenía un interés preexistente en los bisontes, el que se transformó en el increíble salvador de la especie, protegiéndola de la aniquilación y ayudando a establecer nuevas manadas en todo Canadá y más allá de sus fronteras.


Elk Island National Park, cerca de Edmonton, recibió un pequeño cargamento de bisontes casi extintos de la Flathead Indian Reservation a principios del siglo XX. Desde entonces, el programa de reproducción para repoblación ha llevado al restablecimiento de estos mamíferos en todo el mundo.

ESPECIES SALVADAS EN ELK ISLAND NATIONAL PARK

Hoy, Elk Island National Park no es solo una maravilla oculta dentro de Alberta, sino también un creciente destino del turismo internacional, que alberga cientos de las dos subespecies de bisontes (de las llanuras y de bosque), abundantes wapitíes y más de 250 especies de pájaros. Los visitantes pueden patinar en el hielo en el espectacular lago Astotin Lake en invierno, acampar en casi 60 sitios alrededor del parque, incluidas nuevas carpas-cabañas híbridas llamadas oTENTiks, en el verano, y ver algunas de las criaturas más majestuosas del continente durante todo el año. Pero el éxito inicial del parque se puede resumir en una palabra: cercas.

Cuando la población de bisontes salvajes se desplomó casi hasta la extinción al terminar el siglo XX, el gobierno canadiense decidió comprar algunos de los animales sobrevivientes que eran propiedad de granjeros privados en Estados Unidos y enviarlos al norte. No obstante, hubo un enredo en el lado norte de la frontera. Originalmente, se había determinado que los bisontes irían a Buffalo National Park, cerca del pueblo de Wainwright, en la región central del este de Alberta. (Una breve explicación de la terminología: si bien todos los “búfalos” norteamericanos son realmente bisontes, ambos términos se usan de manera intercambiable). Salvo que las cercas aún no estaban listas. Mientras tanto, Elk Island National Park estaba completamente cercado. Además, se encontraba cerca del pueblo de Lamont, que tenía una estación de tren. Por lo que los bisontes fueron enviados primero allí, a lo que en esa época era una reserva principalmente de wapitíes (de ahí su nombre), como recurso temporal. Para cuando el Buffalo National Park finalmente montó las cercas, se decidió que 50 de los bisontes permanecerían en el Elk Island National Park.

Buffalo National Park cerraría solo unas cuantas décadas después, cuando sus tierras se transfirieron al Departamento de Defensa Nacional federal en la década de 1940. Veinticinco años después, para fortalecer su nueva posición como centro de bisontes, Elk Island National Park adquirió otra manada: era de una subespecie de bisonte de bosque, más escasa y grande, que provenía de Wood Buffalo National Park, en la frontera norte de la provincia.Para mantener las manadas sepa radas, el personal del Elk Island National Park decidió usar la Highway 16, que ya cruzaba el parque, como una línea divisoria.Esa división aún sigue en pie, con bisontes de las llanuras que deambulan en el lado norte y bisontes de bosque que rondan el sur. Como la mayoría de los habitantes de Edmonton, he conducido por Elk Island National Park muchas veces. Pero creo que nunca olvidaré la sensación de asombro y placer que siento cada vez que un montón de rostros enormes y tímidos emergen de los matorrales cuando doblo a la izquierda en el cartel de entrada al parque. Es como si salieran a darme en persona la bienvenida a su hogar, y hoy no es la excepción.

BISONTES NACIDOS EN BANFF

Un grupo de hembras de bisonte preñadas fueron elegidas para la reubicación desde Elk Island. Poco después de ser trasladadas a Banff, dieron a luz, lo que estableció una nueva generación de animales en el parque.

El BISONTE es realmente el corazón y el alma de lo que somos

Kurt Buffalo, jefe de la nación samson cree

“Son animales extremadamente inteligentes”, dice Heuer, que mira con admiración a la distancia. “Son muy sensibles y receptivos, lo que es realmente alentador para mí.Pueden pesar hasta 907 kilogramos, pero cuando comienzan a trotar, parecen tan ligeros como una gacela. Hay cierta elegan cia en ellos y, además, un enorme sentido de poder”. Heuer también sabe de vida salvaje. Es un biólogo calificado y un campista experto, que, en el año 2007, recorrió gran parte del país con su esposa y su hijo de dos años para tratar de seguir las huellas del afamado escritor canadiense de la vida natural Farley Mowat, con el objetivo de realizar un documental para el National Film Board.

Pese a esto, a Heuer aún le impresionan los bisontes. Y no es el único. Faltan algunos días antes de que los 16 bisontes seleccionados sean enviados al Banff National Park, y me reuní con un grupo del personal de Parks Canada, jefes y ancianos de las Naciones Originarias y otros admiradores en Elk Island National Park para observar las ceremonias de bendición de las naciones que representaban el territorio del Treaty 6 y Treaty 7 (que abarca el centro de Alberta y Saskatchewan, y el sur de Alberta, respectivamente). Estas naciones tienen más de una razón para celebrar. Además del regreso del bisonte salvaje a Banff, también son signatarias de un nuevo tratado, que promete un esfuerzo conjunto para preservar y expandir la presencia del bisonte en las Northern Great Plains: el primer documento de ese estilo que firmarán varias Naciones Originarias en más de cien años, señala Kurt Buffalo, jefe de la nación samson cree. Y es apropiado que el motivo de esta reunión sea el animal que ha unido a sus ancestros por siglos.


“El bisonte es realmente el corazón y el alma de lo que somos”, dice Buffalo. “Las ceremonias que realizamos se basan en los regalos que históricamente obtenemos de los bisontes”. A uno de los jefes que lo acompañan le gusta decir que los bisontes fueron el “primer Wal-Mart”, puesto que proporcionaban a los pueblos indígenas todo lo que necesitaban, desde comida y vestuario hasta refugio y herramientas. Lo que hace que su ausencia de las llanuras hoy sea aún más dolorosa. “Imagina que en tu hogar escuchas los pasos de tus hijos día tras día”, dice Buffalo. “Esperas que estén ahí. Y repentinamente, desaparecen. Y todo queda en silencio. Sucede lo mismo con la Madre Tierra. La Madre Tierra está esperando que esa manada de búfalos regrese”.

Traer de regreso a esa manada ha sido un proceso que ha tomado muchos años. La primera vez que el personal del Banff National Park comenzó a hablar de reintroducir bisontes salvajes en el entorno fue en 1997, cuando se cerró el potrero de exhibición. En el año 2010, la idea había tomado forma en el plan de administración de 10 años del parque. Eso dio inicio a una exhaustiva ronda de investigación, análisis y creación de modelos para determinar los efectos que el bisonte tendría en el entorno (positivos y negativos).

Heuer se apresura a señalar que el proceso se realizó de la forma más cuidadosa y meticulosa posible. Pero claramente también está entusiasmado con el alcance del proyecto y las enormes preguntas, casi existenciales, que presenta. “¿Cuán dispuestos estamos, como personas en el mundo moderno, a adaptarnos a un animal que demanda espacio?” Pregunta Heuer, mientras los 16 bisontes seleccionados bufan y buscan comida pacíficamente en la distancia, detrás de él. “¿Cuánto estamos dispuestos a hacer por la vida salvaje? Esa es una arista que he explorado toda mi vida, en distintas funciones, y creo que es lo que realmente me hizo involucrarme y trabajar en este proyecto”.

En total, más de 2500 bisontes de Elk Island National Park han sido trasladados con fines de conservación a una diversidad de parques canadienses, desde el sur de Saskatchewan hasta el Yukon, hasta reservas de nativos norteamericanos en Montana, e incluso a través del océano Pacífico a Rusia.La intérprete del parque Lauren Markewicz dice que actualmente hay 11 manadas de conservación de bisonte de bosque en Norteamérica; de esas, 8 se crearon con animales del Elk Island National Park.

“Hay cierta elegancia en ellos y, además, un enorme sentido de poder”, dice el biólogo Karsten Heuer acerca del bisonte. Heuer, un biólogo que lidera el programa de reintroducción de Banff, también es un campista experto que alguna vez hizo un documental sobre recorrer Canadá para conocer al famoso escritor Farley Mowat con su esposa y su hijo de dos años.

Curtis Comeau

Tiene otras ventajas, además de la longevidad. Debido a que el parque está completamente cercado y debido a su sólido protocolo contra enfermedades, los bisontes del Elk Island National Park están considerados como libres de las principales enfermedades que deben informarse según la Canadian Food Inspection Agency. “Tener esa certificación permite que nosotros podamos trasladar, con un riesgo muy bajo, a los bisontes a otras áreas”, afirma Pinette Robinson, jefa del programa de manejo de bisontes del Elk Island National Park. En años recientes, el parque también ha reinventado sus técnicas para manejar bisontes de acuerdo con un sistema desarrollado por la reconocida experta en ganado Temple Grandin, que aspira a minimizar los niveles de estrés de los animales. Los nuevos corrales del Elk Island National Park tienen paredes lisas y curvas, además de una serie de pasarelas, que permiten que los humanos transiten por ellas por encima, de forma desapercibida.

Por supuesto, nada puede preparar a un bisonte para la sensación de ser alzado por los aires en un contenedor de transporte sobre una parte de las extensas Canadian Rocky Mountains. Pero Robinson, Heuer y todo el equipo del Elk Island National Park están haciendo todo lo posible para hacer que los días previos a su vuelo sean muy relajantes.

LA RESTAURACIÓN DE UN LEGADO

El programa de reproducción único del Elk Island National Park ha creado “manadas semilla” de bisonte para repoblar lugares tan lejanos como Rusia.

EL TRABAJO RECIÉN COMIENZA EN BANFF

Gracias a sus amigos del Elk Island National Park, Banff National Park puede dar inicio una vez más a una manada de bisontes salvajes. Pero para Heuer, el trabajo está lejos de finalizar. Durante los próximos 16 meses, supervisará a los animales mientras son mantenidos en una pastura “de liberación controlada” de 18 hectáreas, período en el que las hembras darán a luz dos veces. Este proceso hará que las madres y los terneros creen un vínculo con sus alrededores. Luego, en junio del 2018, los bisontes tendrán acceso a un área más grande, aunque aún relativamente aislada, aproximadamente del tamaño de un quinto del parque.

Es un proceso gradual, pero fundamental, si queremos ver a las poblaciones de bisontes recuperarse de verdad. Y para las personas que esperan en tierra, liberar a estos primeros 16 animales de regreso en su hogar ancestral es un gran logro. “Es muy motivante”, dice Heuer. “¿Acaso este proyecto tiene como objetivo restaurar la cantidad de la población de bisontes? No. Pero creo que estamos plantando la semilla para permitir que animales como este vuelvan a deambular en un entorno en el que faltaban. Eso es enormemente inspirador y creo que también lo será para los visitantes. Veo a las personas asombradas con estos animales”.

Recuperar al bisonte afectará el ecosistema del parque de muchas formas, puesto que las numerosas plantas y especies animales con las que interactúan tendrán que volver a aprender a coexistir con ellos. Pero incluso ese impacto físico palidece en comparación con el efecto psicológico que tiene para muchos pueblos indígenas de Canadá.

“De ser solo un puñado, casi extinto, hasta estar donde estamos hoy, demuestra mucho del animal en sí y de su determinación a no extinguirse”, dice Buffalo, con una amplia sonrisa. “Es un animal resistente”. El bisonte, agrega, también nos puede dar lecciones de las que los humanos podemos aprender. “Porque si no comenzamos a preocuparnos de la Madre Tierra, comenzaremos a aparecer en la lista de animales extintos muy pronto”.

Afortunadamente, los humanos no necesitan alquilar un helicóptero hasta los parques naturales de Banff para admirar a los bisontes en persona. Simplemente súbete a tu automóvil y toma la autopista al este, sal de Edmonton y dirígete hacia Elk Island National Park. Mantente atento a la fiesta de bienvenida. Lo sabrás cuando la veas.

Proveedores de experiencias
Ofertas relacionadas

Ver todas las ofertasVer menos

Artículos relacionados

Ver todos los artículosVer menos